Sobre Oliveira

Escrito por

en

Recuerdo una etapa en la que no podía hacer mucho.
Tenía intención, pero no tenía fuerza.
Quería avanzar, pero el cuerpo y la mente no acompañaban.
Y eso frustraba.

En ese momento, pedía mucho a Dios algo muy concreto:
volver a ser trabajadora.
No en grande.
No como meta lejana.
Como algo que pudiera empezar a vivir desde lo pequeño.

Me decía a mí misma:
Soy trabajadora. Estoy empezando.
Y desde ahí hacía lo mínimo.
Lo posible.

A veces era muy poco.
Pero no lo vivía como fracaso.
Lo vivía como participación.

Sentía que estaba dentro del proceso.
No esperando a estar bien para empezar,
sino empezando desde donde estaba.

Eso cambió algo importante.
No solo lo que hacía,
sino desde dónde lo hacía.

Dejó de ser exigencia.
Empezó a ser coherencia.

Poco a poco, lo mínimo fue suficiente para sostenerme.
Y desde ahí, algo se fue ordenando.

No todo a la vez.
No de forma perfecta.
Pero sí real.

Había paz.
No porque todo estuviera resuelto,
sino porque yo estaba participando.

Participando en mi proceso.
En mi recuperación.
En mi crecimiento.

Y en ese lugar, me reconocí.
No por lo que hacía,
ni por lo que conseguía,
sino por lo que ya era.

Desde ahí, todo empezó a tener sentido.

Comentarios

Una respuesta a «Sobre Oliveira»

  1. Avatar de Miguel Ángel Ramos García
    Miguel Ángel Ramos García

    Es bueno avanzar en la vida, pero es mejor ir poco a poco para darte cuenta de los avances y atarlos firmes en tu conciencia, porque así nunca se te olvidan.

    Buena página para iniciar un proceso básico, pero importante, en el camino.